LifEscozul y la atención al paciente


Elaborado por el Grupo LifEscozul, 09 Noviembre 2015

LifEscozul y la atención al paciente

A lo largo de los últimos 8 años, hemos atendido miles de pacientes con cáncer. Los resultados obtenidos van desde mejorar la calidad de vida hasta controlar la enfermedad y por ende superar las expectativas de vida indicadas inicialmente.

Estos resultados no habrían sido posibles sin un trato y una atención personalizada desde el primer contacto que se establece entre el paciente y nosotros. Desde nuestro punto de vista, cada paciente es único y la reacción de su organismo puede ser diferente a la de otro paciente con el mismo tipo de cáncer. Esto nos obliga a mirar al paciente de una forma integral donde todos los factores asociados, no solo el cáncer, deben ser analizados.

¿Cómo trabajamos con el paciente?
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En un primer momento, comenzamos a establecer un acercamiento con el paciente o sus familiares. Nos interesamos por conocer los detalles relacionados a la enfermedad, cómo lo han asumido el paciente y la familia, cuál es el estado de ánimo del paciente y cómo es el soporte de la familia y los médicos a cargo del caso.

La mayoría de los pacientes llegan a nosotros en un estado emocional delicado, ya sea porque la enfermedad es de reciente diagnóstico y cuesta trabajo procesarlo, por el cambio que se produce en la vida cotidiana con la enfermedad y sus síntomas en algunos casos, o porque llevan ya tiempo luchando y se van cansando y perdiendo las esperanzas de poder encontrar una solución eficaz.

Esta situación no abarca solo al paciente, los familiares también pasan por momentos difíciles por ver a diario el sufrimiento de su ser querido y la incertidumbre de saber si podrá salir adelante. Esto termina por convertirse en un círculo vicioso, en el que unos se sienten mal por el sufrimiento del otro, y donde ambas partes tienen sentimientos tan complejos como culpabilidad y angustia.

Siempre que es posible, tratamos de acercarnos y ayudarlos a entender la situación lo cual a veces implica decir cosas que los médicos, por las razones que sean, no suelen decir o explicar bien. Esto es algo que hemos detectado de una forma constante en el trato con los pacientes donde en muchos casos, el paciente y su familia no son conscientes de la situación real de la enfermedad y por tanto no tienen expectativas reales sobre el caso.

“La atención al paciente debe ser integral, comunicativa,

diferenciada, asumiendolo como un todo”

Esto no es responsabilidad del paciente. Lamentablemente, los médicos no siempre explican en palabras sencillas y fáciles de entender por todas las personas, qué tiene el paciente y cuál es su situación. Para nosotros es común recibir pacientes que piensan que solo tienen el tumor primario, sin embargo, al analizar la documentación, vemos que el cáncer se ha propagado a otros órganos, lo que implica una situación más complicada de la enfermedad y el paciente y sus familiares no están conscientes de este avance y por tanto, de qué pueden esperar.

Estas situaciones las manejamos con mucho tacto primero informando a los familiares y luego explicando al paciente la gravedad real del caso, si su estado emocional lo permite. Esta forma de trabajo, donde la honestidad y la realidad son bien recibidas, ayuda a crear el marco de confianza necesario para poder seguir de cerca el caso y luchar por obtener los mejores resultados posibles.

Cada paciente que entra a nuestros protocolos de trabajo tiene una herramienta a su disposición, que consideramos esencial, se trata del Seguimiento.

¿Qué es el Seguimiento?
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Cuando el paciente recibe el Escozul, parte de una dosis y una concentración lo más personalizada posible. Se busca, con la personalización de la dosis, obtener resultados positivos antes de los primeros 90 días. La única forma de medir estos resultados es a través del seguimiento al paciente, de tal manera que se genere un reporte semanal o quincenal, detallando en el mismo los efectos observados con el uso de Escozul. ¿Qué nos dirá esto? Principalmente si la dosis está siendo efectiva y en qué medida. En esa base, se puede proceder a una toma de decisiones de forma rápida en caso de que no se estén alcanzando los resultados esperados, garantizando que la eficacia del Escozul no se vea comprometida. Leer: ¿Cómo se elabora el Escozul?

Cada 45 días solicitamos exámenes de sangre para observar la evolución de los marcadores tumorales, en los casos en que se miden, esperando que durante ese tiempo de tratamiento sus valores comiencen a descender, o al menos se mantengan estables.

Cada tres meses, se debe realizar un examen de imagen comparativo, para observar el comportamiento de la enfermedad, y determinar si con la dosis prescrita se ha conseguido enlentecer o detener su avance.

Es importante recalcar que en cada uno de estos momentos de control, nuestros especialistas tienen la oportunidad de hacer cambios en el tratamiento para mejorar los resultados que se van observando.

Sin embargo, hay un detalle importante en el Seguimiento, si el paciente o sus familiares no nos contactan en los tiempos indicados, no tenemos cómo evaluar los resultados del tratamiento y por tanto, no podemos saber cómo está funcionando la dosis indicada. No podemos perseguir a los pacientes ni violentar su privacidad, es una responsabilidad del paciente o su familiar mantenerse en contacto. La nuestra es estar disponibles en cada momento y dar el Seguimiento correspondiente a cada caso.

“El seguimiento es la base fundamental de los resultados

alcanzados en Escozul

Toda persona en tratamiento aporta una gran cantidad de información que nos ayuda a mejorar la forma en que abordamos la enfermedad. Esto nos acerca un poco más a la excelencia en el trato y a obtener mejores resultados en menos tiempo. Estos éxitos nos permiten ofrecer una forma real de enfrentar el cáncer.

Ud., el Escozul y nosotros, somos parte de una solución integral que solo funciona si trabajamos como un todo, en estrecha coordinación. Ese es el objetivo que perseguimos desde el primer día.