Estado actual de la investigación


Elaborado por el Grupo LifEscozulCuba, 09 noviembre 2015

Escozul Caracteristicas generales1

Escozul: De la Solución Natural

al Principio Activo
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En los primeros años posteriores a su descubrimiento, el veneno del escorpión azul (Escozul) se extraía puro y se diluía en un poco de agua destilada, esta solución se daba a beber a perros con diferentes tipos de tumores. Con el paso del tiempo, los perros lograron superar, no solo el tiempo de vida estimado, sino también reducir el tamaño de sus lesiones. Esto que narro pasó en una provincia de Cuba, Guantánamo, una de las más lejanas de la capital y menos desarrolladas, a mediados de los 80s.

Quizás el hecho de que fuera descubierto en una región tan poco desarrollada de Cuba fue lo que posibilitó que alcanzara fama, primero nacional, y luego internacional. Leer: Escozul su origen y su historia

En esa época, y aún es así, la mayoría de las investigaciones se hacían en los centros científicos ubicados en La Habana dejando al resto del país en una suerte de ‘resuelvan entre Uds’.

“El Escozul generó un fuerte intéres a partir

de sus resultados en diferentes tumores”

Dado que el cáncer siempre ha sido una enfermedad ubicada entre las primeras causas de muerte y considerando que Cuba es un país donde cualquier novedad puede divulgarse rápidamente de boca en boca entre las personas, no es de extrañar entonces que al descubrirse que el veneno del escorpión azul había logrado salvar a varios perros con cáncer, las personas buscaran la manera de suministrárselo a sus familiares enfermos.

Esto creó una demanda que, como en muchos casos, dio lugar a una presión social, conllevando, a pesar de no contar con estudios básicos, ni in vitro, ni preclínicos o clínicos, se comenzara a suministrar el veneno del escorpión azul a todo el que lo solicitara, convirtiéndose así en un remedio natural muy popular y efectivo.

Es de suponer que las autoridades sanitarias de esa región no le dieron mucha importancia y creyeron que sencillamente sería un remedio más, de entre los muchos remedios naturales que se utilizan en Cuba; y solo con demostrar que era inocuo a la salud humana por vía oral, bastó para que se siguiera dando a la población.

De este período no existe una evidencia científica sólida, ni un estudio científico, ni una publicación, ni ningún evento científico apropiado. En cambio, sí se registraron muchos casos en los que la medicina convencional no daba ninguna opción de tratamiento al paciente y estos optaron por probar con el Escozul, obteniendo resultados que los médicos no podían explicar.

Lentamente, la fama del Escozul se fue extendiendo fuera de Cuba y los mismos resultados registrados en pacientes cubanos comenzaron a reproducirse en pacientes de otros países. La diferencia mayúscula estuvo en que estos casos comenzaron a recibir cobertura de medios, dando lugar a una demanda internacional que conllevó a numerosos viajes a la isla para conseguir el Escozul por los medio y el valor que fueran.

Así, un producto sin evidencia científica, sin registro comercial, ni análisis de control de calidad, se convirtió en una opción viable para muchos pacientes con cáncer. Quizás Ud. se pregunte por qué los investigadores que descubrieron esto no intentaron hacer más por obtener esa información científica.

Hasta donde se sabe, lo intentaron, sin embargo, al no contar con una metodología que avalara los resultados, sus presentaciones en eventos en busca de atención sobre el producto no lograron impactar a la comunidad científica, quedando aún más aislados.

Ante esta situación se dedicaron a atender a los pacientes y registrar su evolución. Con el tiempo, algunos se convirtieron en productores de Escozul.

Escozul siempre se ha producido

de forma artesanal y no tiene costo”

En 1995, casi 10 años después del descubrimiento del Escozul, el gobierno cubano comenzó a tomarlo en serio. Una empresa estatal, cuyo director en esos momentos era sobrino del presidente cubano, optó por encargarse de la investigación de las propiedades del veneno del escorpión azul (Escozul). Sin embargo, una vez más surgieron problemas.

Esta empresa, llamada LABIOFAM, no es una empresa top ni reconocida por sus estudios en el campo humano. Su objeto social es producir vacunas y productos de uso veterinario y la mayoría de sus científicos en esa fecha estaban especializados en esa rama. De hecho, toda la capacidad de laboratorio en Labiofam está sujeta precisamente a cumplir esta función por lo que no está equipado para afrontar la tarea de investigar a profundidad un producto destinado al uso humano, con todo lo referido a la realización de estudios preclínicos y clínicos, y aislamiento y síntesis del principio activo. Quizás esto pueda parecer un problema menor, pero la realidad es que limitó muchísimo la capacidad de investigar el Escozul a fondo, conduciendo a resultados sin relevancia.

“LABIOFAM nunca tuvo la capacidad técnica

para investigar el Escozul

Entonces pasaron dos cosas: primero, se dieron cuenta que no tenían los elementos ni la capacidad para investigar el Escozul y optaron por contratar personal científico capaz de conducir una investigación sobre el tema y decidieron asociarse con otras instituciones para llegar a un resultado que permitiera afirmar que el Escozul servía para el cáncer.

Lo segundo que pasó fue que… también LABIOFAM comenzó a proveer el producto a miles de pacientes creando granjas de escorpiones por todo el país. Por un lado eso permitió dar respuesta a la demanda tan alta del Escozul por parte de pacientes de todo el mundo; por el otro, al no poder registrar el Escozul y venderlo, todo lo que LABIOFAM ofrecía era a costo cero y por ende representaba una pérdida económica significativa pues ¿cómo se iban a financiar los salarios, los insumos y la investigación sin una facturación económica? Por muy socialista que sea Cuba, la economía no entiende de ideologías.

Fue entonces que optaron por una variante homeopática del Escozul, llamada Vidatox, que desgraciadamente ha sido un fracaso que ha desacreditado todo el trabajo serio que se estaba haciendo con relación al Escozul, al plantear LABIOFAM que este producto homeopático también podía combatir el cáncer, a pesar de no contar con ninguna evidencia científica capaz de avalar su uso y que fuera registrado solo como analgésico. Leer: Escozul y Vidatox no son lo mismo.

De este período se pueden rescatar varios aspectos

investigativos interesantes:
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1.   Surgieron evidencias claras de que el Escozul, además de potencial antitumoral tenía potencial analgésico y antinflamatorio.

2.   Se logró demostrar, al menos in vitro, que el Escozul podía matar células tumorales malignas de manera selectiva a través de diferentes mecanismos.

3.   Se determinó que el principio activo estaba presente en un grupo de péptidos contenidos en la toxina del escorpión azul.

4.   Existe evidencia de que estos péptidos fueron probados en ratones con resultados muy positivos sin embargo esto solo fue anunciado en un congreso promovido por LABIOFAM y no existen artículos al respecto.

5.   Todas las investigaciones se centraron en el Escozul, no en el Vidatox, del cual no existe evidencia médica ni científica sostenible que demuestre que puede ser de valor para tratar el cáncer.

Todos estos resultados se obtuvieron en 20 años. La parte positiva es tener la certeza de que el Escozul tiene un potencial que avala su uso como una terapia complementaria en el tratamiento de tumores malignos. La parte negativa está en que 20 años es tiempo más que suficiente para desarrollar un producto sintético capaz de reproducir las propiedades del Escozul, amplificando sus efectos y convirtiéndolo en una herramienta mundial para tratar el cáncer. No sucedió debido a que LABIOFAM nunca tuvo la capacidad ni técnica ni científica para afrontar esta tarea.

A raíz de que LABIOFAM tomó la decisión de producir el Vidatox como alternativa al Escozul, basados en el aspecto económico, surge el Grupo LifEscozul, cuyo objetivo principal, en sus inicios, era gestionar el Escozul para aquellos pacientes que no tenían como acceder al mismo.

Después de 8 años desarrollando estos servicios, y ante la falta de evidencia científica que permitiera a los pacientes tener una idea clara sobre los beneficios del Escozul, el Grupo LifEscozul decidió continuar la investigación acerca del Escozul. Para ello y bajo el principio del bien común se decidió que todo el financiamiento fuera a través de donaciones sociales que posibilitaran una investigación transparente y que incluyera el componente social como objetivo fundamental. En esencia se trata de obtener resultados que las personas puedan conocer de primera mano sin comprometer el valor social del Escozul. Leer: Escozul: Ayúdanos, se parte de nosotros.

Creemos firmemente que el Escozul debería ser una parte integral de las herramientas que el paciente de cáncer pueda tener a su alcance para combatir y controlar la enfermedad y aunque sabemos que el camino es largo, esperamos poder lograrlo con la ayuda de todos, pues el cáncer es asunto de todos.